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·. ARQUITECTURA
POPULAR
·. Fue
el siglo XVI el momento de mayor
auge de la villa a juzgar por su
población y las numerosas obras
realizadas en él. Además de sus
fachadas góticas sorprende
encontrarnos con un rollo gótico de
gran riqueza decorativa y que está
compuesto por cilindros graníticos,
el superior es posterior al siglo
XVI y fue colocado en sustitución
del primitivo que se perdió.
·.
La abundante decoración, el tema de
soga predominante y la situación de
Vilvestre, próximo a Portugal,
hacen pensar en el arte manuelino
portugués, que tuvo clara
influencia en las poblaciones
fronterizas, tal como ocurrió en
Ayamonte y Almonaster la Real.
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·. Semeja un pilar gótico del que
arrancan ocho baquetones con sus
basas a diferentes alturas, los
cuatro situados en las dos ventanas,
hay un espacio ocupado por tres
sillares, en el superior las
esquinas se convierten en el segundo
y tercer cuerpo en una soga mientras
que los restantes que ocupan el
lugar intermedio entre estos
desaparecen ocupando su lugar una
decoración floral.
·.
La coronación del segundo y tercer
cilindro presenta una especie de
capitel de mayor grosor que el resto
y con una decoración de tipo geométrico
entre la que destaca el sogueado.
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·. Este
estilo se desarrolla a finales del
siglo XV y durante el primer tercio
del siglo XVI, decorando, fuera de
territorio portugués puertas,
ventanas y algunos otros espacios de
la arquitectura civil. Los temas
más utilizados son los
geométricos, molduras retorcidas
imitando soga, temas vegetales,
elementos góticos, antropomorfos y
figuras de animales.
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·.
En la misma línea se encuentra la
decoración de dos ventanas y el
espacio comprendido entre ellas.
Están situadas en una casa situada
próxima a la fachada sur de la
iglesia; los dinteles y las jambas
de las ventanas están remarcadas
por líneas formando arcos y
conopios. Entre las dos ventanas hay
un espacio ocupado por tres
sillares, el superior decorado con
sogas, cadenas y motivos
geométricos; los dos inferiores con
figuras de animales, uno en cada
sillar –dragones y leones.
·.
Esto demuestra la existencia de
canteros portugueses en Vilvestre en
el siglo XVI, siendo la única
localidad que presenta tal
particularidad arquitectónica y
decorativa.
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·.
Algunas casas mantienen fachadas y
puertas góticas, el interior se
encuentra totalmente reformado. Sus
caracteres son muros formados de
sillares de granito, puertas con
arcos de medio punto o dintel
decorados con bolas y escasos vanos
originales, los que poseen en la
actualidad han sido abiertos
recientemente.
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·. En cuanto a la arquitectura de corte
popular destacan en el caserío las
fachadas con sus típicas balconadas
de la ribera compuestas por tozas de
granito y suelo de pizarra. El muro
normalmente es de pizarra, material
más habitual en el término.
·.
En la subida al cerro
del castillo nos encontramos con un
caserío tradicional más modesto y
en mal estado de conservación que
se puede interpretar como una
antigua judería.
·.
Dentro del término
municipal nos encontramos con
molinos aceiteros. El Molino de
Abajo ha sido recientemente
restaurado y constituye un
instructivo ejercicio didáctico
sobre la cultura del olivo y la
elaboración del aceite.
·.
En el mismo paraje aparece un puente
sobre el arroyo de Los Lagares.
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·. En el arroyo de La Nava hay varios
molinos harineros destacando el
molino de “La Luisa” por su
mayor tamaño y su mejor estado de
conservación. El término está
salpicado de chozos, pequeñas
construcciones de los pastores para
su refugio en determinadas
circunstancias.
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BIBLIOGRAFÍA
- Ángel Sierro Malmierca. Retablos
de la Diócesis Civitatense.
- Emilio Piríz Pérez. La
Arquitectura Gótica en la Diócesis
de Ciudad-Rodrigo. Centro de
Estudios Salmantinos. 1974 (
Segunda Ed. 1991 )
- Antonio Casaseca Casaseca. Los
Lanestosa. Tres generaciones de
canteros en Salamanca. 1975
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